Hoy es un Sábado más, un tiempo que huele ya a olvido y con gotas de agua pegadas al cristal del salón y a la botella "Liviana" que está a mi lado, junto al ordenador.

La voz inclasificable de Sonia Arenas se asoma al balcón de mi aburrimiento poniendo en escena, una vez más, el circo hertziano de la crispación.
Dos grandes ...
Ahí los tienen, sentaditos, parecen unidos pero esta foto debe ser de otra escena de esta obra. Ahora ella dice que le odia y que no hay duda de que es homosexual (¿tendrán algo que ver ambas cosas en la privilegiada mente de esta señorita?).
El presentador del espacio "Salsa Rosa" intenta capear un toro ronco que tiene como colaboradora y que, al parecer, representa la voz de quienes comentan al aire pequeñas fotos con muy poco contenido en sí mismas y que plagan las supervendidas revistas rosas. De un drama sin aparente salida, pasan a publicidad, así es la TV, trozos de trozos ...

De fondo, más allá, en las inmediaciones de una frontera que separa este mundo absurdo del otro, injusto, un helicóptero sobrevuela las cabezas de quienes, como yo, llenan esta noche de sábado con colores chillones y vidas ajenas y, de costumbre, también chillonas. Empiezo a pensar sobre ello, pero han vuelto de publicidad y "empieza a preguntar Juan Luis". Intento seguir el hilo de este teatro. Al parecer, la rubia ha sido pillada en un montaje dirigido a desmontar a Kiko, el de la muela flotante, (es curioso la analogía dental de ambos personajes, porque ahora recuerdo a Bertín Osborne hablando de la Arenas y de la "boca tan llena de dientes" que tiene). En el circo hay también genialidad y talento, pero se pierde cuando todo entra en el programa de centrifugado, una y otra vez ... Quedaría muy bien decir que no conozco a la parejita de negocios, pero sí, me son muy familiares, han sido, en más de un momento, cómplices de mi inconsciente deseo de evasión ante, por ejemplo, un helicóptero que vigila que nadie salte del otro lado -el injusto- a éste -el absurdo-, y todo porque los absurdos no queremos ver muy cerca a los que son víctimas de la injusticia.

El público ha sido preguntado por si la rubia es buena persona, la respuesta ha sido unánime: NOOOOOOO! Probablemente tengan razón. Ahora hablan de maltratadores y una morena, sentada al lado del toro ronco, dice que la rubia no está legitimada para hablar de ello porque una prima suya fue asesinada por ese tema... Una cinta que han utilizado de constante enganche visual para captar la atención de almas de Sábado perdidas como la mía resulta que no puede ser escuchada. Los servicios jurídicos del programa (que ahora me entero de que existen y que trabajan todos los sábados), recomiendan finalmente no emitir la cinta. Mucho me temo que tendremos que tragarnos el contenido de esa cinta. Espero no ver ese momento, significaría que mi vida se estaría perdiendo una vez más, un momento más... En fin, yo no voy a aburrirte más, voy a intentar mantener mi dignidad pensando en la frontera de Melilla y el helicóptero que ahora, mientras te escribo, sobrevuela la zona para la salvaguarda de "nuestro" (cada vez más me convenzo de que somos menos) bienestar.
Sin embargo, mucho me temo que ahora voy a seguir atento al desenlace de ésto (que no lo va a tener y que va a continuar toda la semana mientras Tele5 pasea a la rubia por sus más populares platos) preguntándome tal vez por qué hoy he creado un blog y mi primera aportación ha resultado tan contradictoria como ésta.
Un saludo, mi querid@ anónim@.

P.D.: Pepe Calabuch lleva unas gafas de pasta azul a juego con la camisa y otra periodista lleva una pluma con un pompón de colores intercambiables y también "marca de la casa"... La tele parece cada vez más un juguete de esos que se mueven y entretienen (y distraen)a los bebés en sus cunas.